En estas
prácticas en nivel medio, las sensaciones fueron diferentes a las prácticas del
nivel superior. Lo similar fue que sentí el deseo y las ganas de formar parte
de un espacio educativo dentro de un Colegio o Institución Educativa.
Algo que
inicialmente me llamó la atención fue que las clases en media son breves… en
este caso los chicos cursan dos veces por semana la materia: una clase de 40
minutos y otra de 1 hora 20 minutos. Con lo cual también el desafío era pensar
actividades que los involucren e interesen en clases breves de 40 minutos...
El grupo de chicos fue agradable, participaron, algunos más
que otros, me daba cuenta los que estaban más interesados o curiosos, a la vez
que me daba la impresión que algunos querían causarme una buena impresión y
mucho más cuando venían a observarme y otros “parecieran” estar solo en
presencia pero con la mente en otro lado...
Durante la práctica pasé por distintos momentos, inicialmente
arranqué con mucho entusiasmo y que fui transitando distintas sensaciones a
medida que me encontraba con algunas dificultades de encuadre, no asi del grupo
de los chicos, estas sensaciones necesitaba repensarlas antes de seguir con la siguiente
clase así volvía a motivarme, a disfrutar del espacio y la experiencia y
fundamentalmente a generar un trabajo que les sirva a los alumnos.
Las clases estaban planificadas con un contenido interesante
respecto del proyecto vocacional, que les entusiasmó a los chicos. Propuse
diferentes actividades en cada una de las cases, por otro lado, el tema que
pensé tenía muchas opciones de trabajos grupales. Los chicos trabajaron en grupos,
realizaron las actividades, sentí que se involucraron a su manera.
Si tuve la experiencia que en educación media implica que el
docente esté constantemente preguntando, generando interés, estimulando a los
chicos, retomando y haciendo síntesis y foco en los temas, llamando la atención
con preguntas, proponiendo, organizando, poniendo limites o pautas… con lo cual
termine generalmente cansada luego de las clases, es como que tenés que estar
atenta y alerta a muchas cosas la mismo tiempo…
Me gustó la experiencia de escuchar sus argumentos, sus
explicaciones, de ayudarles a aclarar malos entendidos o dudas, de verlos
trabajar por grupo, escuchar sus apreciaciones, la creatividad que tiene y el
sentido del humor.
Por otro lado, al ser prácticas acotadas en el tiempo, la
posibilidad de profundizar e indagar más estaban limitadas por solo 4
encuentros, posiblemente si fueran más clases, tendríamos la oportunidad de una
mayor continuidad y se generaría un vínculo que propicie un mayor nivel de
profundidad del trabajo y los contenidos.
Hubo algunas cuestiones de encuadre que me resultaron complicadas, como ser que comieran durante la clase, que no se supiera donde iba a ser la clase si en el aula o en la huerta, se perdia muchisimo tiempo para comenzar con el inicio de clase... muchos chicos se iban, no estaban, iban y venian.... esta configuración, como mencioné anteriormente responde a un modalidad que está istalada en el curso en función del vínculo y permisos que tienen con la docente de psicología.
Por otro lado, también me gustó verme en práctica, y darme cuenta como es mi propio estilo de ser docente, mi modo de ser docente, en sintonia subjetiva con mi forma de ser y con toda la formación, estudio y lectura que vengo teniendo en todo el recorrido por el Profesorado en la Universidad de Buenos Aires.
Por otro lado, también me gustó verme en práctica, y darme cuenta como es mi propio estilo de ser docente, mi modo de ser docente, en sintonia subjetiva con mi forma de ser y con toda la formación, estudio y lectura que vengo teniendo en todo el recorrido por el Profesorado en la Universidad de Buenos Aires.
Mas allá de algunas situaciones de incomodidad que formaron parte del
encuadre, las prácticas me resultaron un espacio muy interesante de experiencia,
me quedé con ganas de trabajar más tiempo con los chicos con lo cual me entusiasmé aun más por
la futura tarea docente que materializaré cuando me reciba!!!




